
viernes 20 de marzo de 2009
sábado 29 de marzo de 2008
"Honrar la vida"

En Sociología se utiliza un concepto conocido como ADENOMIA. Con esta palabra se describe “La baja del placer de estar vivo; la insoportabilidad de la vida; la apatía generalizada.” (Lic. en Filosofía: Josefina Semillan de Dartiguelongue )
Las distintas desigualdades que observamos en nuestra vida social, política y económica, nos conmina a plantearnos qué es lo que podemos hacer para atenuar los efectos del desempleo, la marginación, la miserabilización de las personas por pérdida de la dignidad humana de todos aquellos que han sido expulsados de este sistema económico.
La actitud social que puede ayudarnos ante esta situación de aprendizaje social, es aquella que nos permita integrarnos concientemente como un grupo de ciudadanos convencidos de que el cambio de conciencia individual produce un fuerte impacto energético en el conciente colectivo.
“La neurociencia ha descubierto que el diseño mismo de nuestro cerebro lo hace sociable, inexorablemente atraído a un íntimo enlace cerebro a cerebro cada vez que nos relacionamos con otra persona. Ese puente nervioso nos permite hacer impacto en el cerebro, y por ende, en el cuerpo de cualquier persona con la que interactuamos, así como hacen esas personas con nosotros.” (“La inteligencia social-Daniel Goleman”)
Para integrar este grupo solidario no se necesita cumplimentar ningún requisito formal, no es imprescindible buscar un lugar físico para reunirse (aunque de hecho muchos ya dispongan de uno), ni tampoco se requiere adherirse a corriente filosófica alguna.
Si quieres integrarte a este “accionar anónimo y solidario”…¡Ya lo has hecho!
¿Qué has necesitado para integrarte?
Adquirir el temple de asumir que tienes una misión en esta vida, la cual te requiere profundizar y fortalecer el conocimiento de ti mismo para encontrar las formas de prestar un mejor servicio de amor a tus semejantes.
Te propongo que procuremos brindar un pequeño servicio (aunque en realidad nada es pequeño en el Universo), un poco de nuestra atención a las personas con quienes tratamos todos los días: familiares, amigos o conocidos circunstanciales, y pronto veremos que la suma de esas entregas personales crearan un circuito magnético que incidirá sensiblemente en nuestro ámbito familiar, laboral y social.
¡Recuerda que “lo esencial es invisible a los ojos”!
Muchas veces pensamos que para hacer una buena obra se requiere iniciar grandes emprendimientos, contar con sumas importantes de dinero y disponer de una fuerte infraestructura empresarial. Todos estos condicionamientos nos hacen visualizar como muy poco viable la realización de esa buena obra, por lo que podemos concluir que deberíamos desistir de ella.
Pero si nos pusiésemos a pensar lo mucho que recibe de nosotros aquél que no tiene nada, cuando nos acercamos con nuestra mano extendida, con una palabra amable o una sonrisa, comprenderíamos que no es poco entregar el corazón.
Al decir de Ken O Donnell “Basta que tú seas un agente de transformación y estarás haciendo tu parte. Hay muchas personas como tú que están pasando por experiencias muy profundas de transformación positiva”.
Seguramente ya has comprobado que, a medida que te incorporas a este nuevo renacimiento social, te has ido encontrando con personas que están despertando a similares inquietudes espirituales. Con ellas puedes reunirte para alimentar tus aspiraciones de superación y materializar en pequeñas obras tu vocación de servicio.
En virtud de la causalidad que rige todos los hechos de la vida, siempre tenemos la posibilidad de encontrarnos con nuestros grupos de afinidad, con aquellos que vibran en similar frecuencia espiritual.
Con cada reunión o religación solidaria alimentamos el despertar de nuestra conciencia social, el que se constituye en el factor dinamizador de nuestra vida cotidiana y nos permite atenuar el sufrimiento físico, psíquico y espiritual que nos has provocado la sustitución de los valores humanos de verdad, rectitud, paz, amor y no violencia por la escala de valores que prioriza la permisividad, el consumismo, el materialismo y la irresponsabilidad.
Si queremos eliminar los efectos sociales que afectan a nuestras familias, sería saludable proponernos eliminar las causas que los originan.
Para ello podríamos darnos el tiempo para escuchar a quién lo necesita; colaborar con aquellos grupos de asistencia social comunitaria, y fundamentalmente, proponernos todos los días realizar un pequeño servicio a la comunidad. Esta actitud no es tan difícil ni costosa cuando gradualmente vamos logrando crear el hábito (reiteración de una conducta) de pensar en lo que necesitan nuestros semejantes, siendo recomendable comenzar o al menos “no olvidar” a aquellos con quienes convivimos cotidianamente.
De este mundo sólo nos llevaremos la satisfacción de lo que hayamos dado, intentemos hacer el bien por el bien mismo sin esperar recompensa alguna de nuestros semejantes y reservemos para nosotros la satisfacción espiritual de haber entregado el corazón.
“¿Quién dice que todo está perdido?”
“¡Yo vengo a entregar mi corazón!”
Marcelo.
La corrupción es una forma de vivir
Los valores humanos son las cualidades con que las personas impregnan todos sus pensamientos, sentimientos y acciones. La calidad humana de cada uno de nosotros se pone de manifiesto cotidianamente a través de nuestros actos, ya sea que éstos fomenten o corrompan aquellos valores. La corrupción de esos valores producen el decaimiento y declinación de la sociedad, con la consecuente miserabilización de las personas.Dado la incidencia que tiene esta enfermedad en nuestra sociedad, se hace imprescindible que nos demos cuenta que los niveles de corrupción alcanzados son el efecto de dos tipos de perversiones de igual naturaleza: a) la corrupción activa (por acción) y la corrupción pasiva (por inacción). La corrupción activa es la que se pone de manifiesto cuando los individuos actuamos con la intención de alterar, viciar o pervertir la naturaleza de las cosas o de las fuerzas morales que sustentan nuestra vida espiritual. En esta forma de corrupción existe una actitud y una acción dirigidas a degenerar la normalidad síquica y moral de la sociedad.En esta práctica encontramos la clase dirigente empresarial, política y gremial que actúa con la deliberada intención de apropiarse del esfuerzo común, usurpando los legítimos derechos de aquellos a quienes simulan dirigir y defender. La corrupción activa es un fenómeno que atraviesa a todos los sectores de la sociedad y a su paso, las personas vamos perdiendo nuestra calidad humana. Complementariamente con este tipo de corrupción, coexiste la corrupción pasiva que se manifiesta cuando en nuestra vida no practicamos los valores humanos vinculados con la verdad, rectitud, solidaridad y amor. La falta de práctica efectiva de esos valores provoca la descomposición y obsolescencia de los mismos, porque todas esas capacidades que no se ejercitan se paralizan o mueren.Si en nuestra práctica cotidiana domina la mentira y la falsedad; si nuestro proceder es egoísta y por lo tanto, es injusto; si somos indiferentes al dolor ajeno y el odio o el resentimiento nos hace sentir enemigos de nuestros semejantes, estamos contribuyendo a la corrupción, descomposición o perversión de los valores humanos, precisamente porque no los ejercitamos a pesar de declamar su práctica. La corrupción activa de la clase que nos dirige, cuenta con la complicidad de la corrupción pasiva que nos atraviesa como sociedad. No existe efecto sin causa. La causa es la perversión de la escala de valores humanos que rige nuestra vida y por lo tanto, el efecto es la catadura moral de quienes nos dirigen. Es tiempo de recuperar las fuerzas espirituales que residen en nuestro interior, trasmitirlas a nuestras familias mediante el ejemplo y compartirlas con todos aquellos que hayan tomado la misma decisión de reencontrarnos con nuestra naturaleza humana. De lo contrario, si continuamos con una vida vacía de contenido espiritual, priorizando el materialismo, el consumismo y el concepto de que el fin justifica los medios, seguiremos en caída libre pendiente abajo arrastrando con nosotros a las nuevas generaciones de hijos y nietos. Cuando decidamos practicar los valores humanos vinculados con la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad y la sinceridad, entre otros, tendremos menos abuelos y padres recluidos en los asilos o geriátricos; menos ancianos rebotando como pelotas de ping-pong de la casa de un hijo a la de otro porque ya en nuestras familias no hay lugar, ni tiempo para contenerlos; disminuirán los índices de mortalidad, desnutrición y abandono infantil; tendremos menos desempleo y delincuencia y tendremos mas donadores de órganos para transplantes con menos profesionales cobrando altos honorarios para transplantarlos. En definitiva, sólo el reencuentro con nuestra esencia humana nos permitirá debilitar y erradicar, después de un largo proceso educativo, la corrupción activa y pasiva que hoy constituye nuestra forma de vivir.
Reflexiones sobre educación
Para Enrique Rojas, educar significa: " ayudar a alguien para que se desarrolle de la mejor manera posible en los diversos aspectos que tiene la naturaleza humana". "Educar significa comunicar conocimientos (información) y promover actitudes (formación)".
Desde esta concepción cabe preguntarnos cuál es nuestra función como parte del proceso educativo. En qué medida estamos ejerciendo una efectiva mediación pedagógica que acompañe y promueva el aprendizaje.
Para contestarnos esta pregunta se hace imprescindible una " reflexión axiológica” entre los mediadores pedagógicos para pensar, analizar, meditar sobre los valores humanos y académicos en los que podría cimentarse la educación universitaria.
Desaprender aquellos valores que no han favorecido la práctica de acompañar y promover el aprendizaje, es comenzar a reconocer las causas que generaron este estado de situación actual y sobre el cual queremos incidir para alcanzar un nuevo estado de situación que se compadezca con el concepto de Educación que hemos enunciado.
De allí que educar nos exige conocernos a nosotros mismos y amar a nuestros semejantes. En la proporción en que logremos esos objetivos, en esa misma proporción, podremos educar.
El educador debería proponerse SER, más que poseer o hacer; porque en el SER una persona con objetivos, propósitos y voluntad para vivir, radica la posibilidad de hacer un uso solidario de lo que se tiene.
Entonces, el educador podrá ser el instrumento eficaz que promueva y acompañe el aprendizaje, porque quien intenta conocerse a sí mismo, conoce a los demás, los entiende, motiva y acompaña en el proceso de su propio conocimiento personal.
No cabe dudas de que todo lo que aprendemos sobre la mediación pedagógica, una educación alternativa, las instancias del aprendizaje, el tratamiento del contenido, las prácticas de aprendizaje, la productividad pedagógica, la evaluación y validación y otros temas similares, deberán estar inspirados por la intención de “ser lo mejor de lo que seas” y entregarlos a quienes elegimos como destinatarios de lo que hacemos y tenemos.
Para mí, mediación pedagógica es amar lo que se hace y a aquéllos que son los destinatarios de lo que se hace. De lo contrario, las técnicas pedagógicas, la didáctica, no alcanzan para que el educando crezca y aprenda a caminar sobre sus propios pies.
La pedagogía es la ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza; la didáctica es el arte de enseñar y la mediación pedagógica es el arte de amar al educando, la pedagogía y la didáctica.
Sin esa entrega de amor no habrá educación del espíritu ni mediación pedagógica.
Estos conceptos constituyen una expresión de deseos, un conjunto de objetivos humanos que están altamente condicionados por el “arte de lo posible”.
El arte de lo posible requiere que tengamos “la cabeza en el cielo y los pies en la tierra”, con lo que un aspecto esencial a sincerar es el intentar hacer un diagnóstico sobre las condiciones fácticas que tienen alumno, profesores, no docentes y demás auxiliares para desarrollar alguna de las actitudes anunciadas, obviamente en el caso de coincidir con ellas.
En el intento de acercarnos a un diagnóstico, es saludable preguntarnos sobre cuál es el tiempo y condiciones disponible que tenemos los profesores para el estudio, investigación, preparación de clases, elaboración de materiales didácticos y otras actividades vinculadas.
¿Existe alguna forma de medir la vocación docente?
¿Cuáles son las condiciones laborales integrales que tienen los profesores?
¿Cuáles son los objetivos y posibilidades que tienen los alumnos de hacer fructífera su actuación académica?
Considero que si desconocemos las condiciones de vida que tienen todos los actores del proceso educativo, es poco probable que podamos pensar y realizar proyectos que nos acerquen a los objetivos propuestos para esta reunión[1].
Enrique Rojas expresa: “se educa más por lo que se es, que por lo que se dice. Las palabras mueve, pero el ejemplo arrastra… El poder del educador depende menos de sus palabras que de su presencia silenciosa y auténtica”
“El aprendizaje del educador, al enseñar, no se da necesariamente a través de la rectificación de los errores que comete el aprendiz. El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que el educador humilde y abierto se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, revisar sus posiciones; en que busca involucrarse con la curiosidad del alumno y los diferentes caminos y senderos que ella lo hace recorrer.
Algunos de esos caminos y algunos de esos senderos que a veces recorre la curiosidad casi virgen de los alumnos están cargados de sugerencias, de preguntas que el educador nunca había percibido antes. Pero ahora, al enseñar, no como un burócrata de la mente sino reconstruyendo los caminos de su curiosidad –razón por la que su cuerpo consciente, sensible, emocionado, se abre a las adivinaciones de los alumnos, a su ingenuidad y a su criticidad- el educador que actúe así tiene un momento rico de su aprender en el acto de enseñar. El educador aprende primero a enseñar, pero también aprende a enseñar al enseñar algo que es reaprendido por estar siendo enseñado” (Freire Paulo. “Cartas a quien pretende enseñar”. Siglo XXI Editores. 1993)
En una época de nuestra historia en donde una de las formas de diálogo es la represión y la violencia, nosotros rescatamos a Humberto Maturana cuando dice que “no es la agresión la emoción fundamental que define lo humano, sino el amor, la coexistencia en la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia. No es la lucha el modo fundamental de relación humana, sino la colaboración”
[1] Este documento fue presentado en una reunión de docentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la U.N. de Cuyo.
lunes 10 de diciembre de 2007
Las claves para vivir basados en el corazón: compartir y confiar
En este tiempo de cambio mayor y transición, muchos de nosotros estamos sintiendo gran dolor porque vemos que la abundancia desaparece de nuestra vida. Nosotros, los Hathors, los animamos a buscar la belleza en sus vidas, pero entendemos que muchos de ustedes están frustrados y contrariados porque no pueden entender como es que pueden crear esas cosas en sus vidas cuando además ustedes deben batallar tan sólo para sobrevivir. Queremos que sepan que nosotros en los reinos espirituales podemos ver su lucha, y les ofrecemos este entendimiento para ayudarlos en su sendero.
Que ha sucedido con el concepto de “Abundancia”
La forma antigua de espiritualidad, antes de que entraran en el sendero de vivir multidimencionalmente basados en el corazón, la abundancia era vista como una medida del éxito espiritual. Su presencia en su vida, muy frecuentemente medida en términos de comodidad material y cosas materiales, eran vistas como una afirmación de la salud espiritual y bienestar. Deseamos que estén seguros que esta comodidad y cosas materiales no son la cuestión en si mismas –no estamos de ninguna manera juzgando la plenitud material. SINO –que cuando ustedes estén de acuerdo en avanzar dentro del funcionamiento multidimensional y abran sus corazones, también estén de acuerdo en renunciar a los antiguos caminos y aventurarse dentro de nuevas maneras de pensar.
El viejo concepto de abundancia, muy amado por los “pensadores positivos”, estaba basado en pensamientos de “separación”. Ustedes eran animados a buscar la abundancia y no preocuparse ustedes mismos de donde venía ni si quienes estaban a su alrededor compartían su abundancia y alegría. Todo giraba a su alrededor, y de asegurarse que ustedes estaban bien. Y en un paradigma espiritual basado en el PODER y en una energía del Plexo-Solar de Tercera-Dimensión, ese era un lugar aceptable para que ustedes estuvieran. Y ciertamente, nosotros nos regocijábamos cuando ustedes eran capaces de crear belleza material y alegría en sus vidas.
La Abundancia en el Nuevo Paradigma Basado en el Corazón...
Cuando ustedes estuvieron de acuerdo de abrir sus corazones y experimentar la CONCIENCIA UNIDA y la UNIDAD de todas las cosas, ustedes también estuvieron de acuerdo en caminar el sendero de la Conciencia de Cristo –el maestro que experimenta y entiende la COMPASIÓN.
Ahora les decimos que la experiencia de la COMPASIÓN ha reemplazado a la Abundancia en el Nuevo Paradigma. Y que la mejor manera de aprender la compasión es experimentar y sentir lo que otros sienten. ¿Cuando el 80% de la población lucha por sobrevivir y alimentarse a ellos mismos, pueden honestamente y en integridad buscar crear la abundancia para ustedes mismos? Ustedes no se dan cuenta que muy frecuentemente esa “abundancia” que tan fluidamente manifiestan usando sus “trucos” básicos “de mago” de visualización y llamado, es tomada de aquellos quienes escasamente tienen suficiente, y/o de quienes con frecuencia no tienen suficiente.
Quienes de ustedes que viven en países desarrollados se están “DANDO CUENTA” que si hay gente infeliz y hambrienta en el planeta, entonces ustedes también estarán hambrientos e infelices. USTEDES SON UNO. Y mientras que ustedes físicamente no sufren de hambre, ustedes se sentirán hambrientos y con mucha pobreza de otras formas –hasta que adquieran la compasión y nuevamente el balance se logre en el Planeta.
Nadie necesita estar desamparado –el Planeta puede proveer para las necesidades de todos los que viven en él. Ese es su contrato con ustedes, sus hijos humanos. Pero quienes de ustedes que demanda más de lo que ustedes necesitan y que de verdad se definen a ustedes mismos por lo que consumen y poseen, están haciendo las cosas difíciles para que la Madre Tierra respete su contrato con todos sus hijos.
No sientan que fracasaron...
Por favor, no sientan como que fracasaron si ustedes ven que la “abundancia” decrece. En lugar de eso celebren que ustedes han encontrado el sendero del Maestro, que están aprendiendo la compasión y ayudando a lograr nuevamente el balance en el planeta.
Pero sobre todo, no se juzguen a sí mismos espiritualmente, como muchos lo hacen, y asumiendo que sus ángeles y guías los han abandonado a su suerte. De ninguna manera, eso es evidencia de su crecimiento espiritual y su disposición a ser parte de la solución en lugar de ser parte del problema.
La Claves para Compartir
No queremos que sientan que están solos en este sendero, o que ustedes no sobrevivirán. Ustedes son Trabajadores-de-la-Luz y SUS NECESIDADES SERÁN SATISFECHAS. Con frecuencia en formas milagrosas. Pero necesitamos que entiendan que el viejo paradigma de “dar” para “recibir” ya no funciona. Que es obsoleto. AHORA –en la nueva energía, ustedes dan sin esperar nada a cambio dado que esa es su naturaleza dar y dar con amor.
La esencia de vivir basado en el corazón es COMPARTIR. Y esto no es tanto en relación con el dinero y las cosas materiales, sino compartir quien y lo que son. Dando de ustedes mismos, de su tiempo, de su gentileza y compasión, y entonces si tienen, de su dinero y de sus cosas materiales.
Pero primariamente se trata de compartirse a ustedes mismos y sus dones. Sin esperar una recompensa o fama o riqueza. Tan sólo por lo que ustedes SON y ustedes necesitan expresar quienes son por medio de COMPARTIR.
La Clave de la Confianza
Pero ustedes pueden preguntar, pero si no espero algo en regreso, ¿cómo voy a sobrevivir?
Ahí es donde la CONFIANZA y ACEPTACIÓN y RENDICIÓN a un plan Superior entra.
Todos nosotros estamos siendo enseñados a CONFIAR –de que nosotros seremos cuidados. Descansen con la seguridad de que cada uno de ustedes tiene el DERECHO DIVINO de existir y de ser cuidado. Sus necesidades materiales son conocidas y serán satisfechas. Pero, ustedes deben de caminar con confianza y no caer en el temor. Porque si empiezan a imaginar escenarios de miedo que envuelven carencia y escasez, entonces ustedes muy probablemente los crearan en su vida.
Ese es un sendero de CORAJE y BELLEZA. Y cada uno de ustedes MAESTROS DE LA LUZ que caminan este sendero es animado a ver la hermosura de quienes son mientras se esfuerzan por llevar amor, compartir y embellecer a la Humanidad.
martes 6 de noviembre de 2007
Llego hasta ustedes

martes 18 de septiembre de 2007
Conversando con mi materia

Materia mía, te hablo desde lo más profundo de nuestro origen común, cuando fuimos individualizados del Creador.
Te hablo y te hago escribir para que al leer me entiendas y tomes conciencia de cuál es mi misión, cuál es la tuya y cuál es la nuestra.
Me comunico con vos porque siento que te comunicas conmigo. Estás dándome concientemente un lugar en tu vida. Has comenzado a razonar conmigo y ya está disfrutando de momentos, como éste, en que te dispones a dialogar conmigo.
Tus células me envían sus mensajes, yo te envío mis vibraciones. Escucho tus quejas por los actos que te hago hacer y que no te gustan porque no acompañan a las leyes naturales que te rigen.
Experimento la paz que me trasmites cuando los actos que realizo te ayudan a controlar tus instintos. Sé que vos también quieres disfrutar de la convivencia armónica que generaran tus instintos dominados.
Eres el pensamiento materializado del Padre Creador, tú eres la sustancia única, yo soy su voluntad ejecutora.
Tu naciste del mismo “óvulo” creador que yo. El Creador te dio la vida como sustancia, éter, pensamiento materializado, a mí me dio vida como energía, como creador secundario.
Somos hermanos, no adversarios…, mucho menos enemigos. ¡Eres mi hermana por siempre y para siempre!
Hoy me ha resultado fácil comunicarme contigo. No sólo porque puedo trasmitirte lo que pienso, sino que escucho lo que me dices.
Yo te dicto lo que pienso y vos escribes con tu mano estas reflexiones que nos unen. Yo me gratifico con lo que digo y me emociono con lo que me respondes de las sensaciones que trasmites a nuestra alma y llegan a mí.
Ya sabes por qué te escribo y también sabes que siempre te hablo. No siempre nos escuchamos.
Muchas veces tú haces lo que quieres, porque la ley te impele a cumplir y el medio ambiente y mis debilidades no te ayudan a conducirte adecuadamente.
Tú también quieres progresar. El pensamiento materializado del Creador, que es la ley misma, te impele a superarte, te induce a corregirte y esto significa que debes responder más adecuadamente a la armonía de la ley que a la jauría de instintos que a veces te altera y me descontrola.
Hermana de siempre, hoy he querido que juntos recordemos nuestro origen común y nuestro destino solidario. Nunca nos hemos separado realmente y tampoco nos vamos a separar. Vives en mí como yo sigo viviendo en cada molécula de materia que formé para hacer los distintos cuerpos humanos que utilicé y en cada átomo que transformé por mi sola existencia como espíritu en acción, en este infinito Universo.
“Nada se pierde, todo se transforma”.
Todo se ha transformado en ti, desde que juntos “salimos” del Creador. Yo tengo la sabiduría infinita que heredé de nuestro Padre, tú has seguido el proceso natural de evolución que marca la ley y has “escuchado” de mi sabiduría todas mis intuiciones y del Universo todas las inspiraciones que pretendían orientarte en el camino de tu espiritualización.
En algún momento, juntos, iluminaremos más que un Sol. Seremos trinos. Tu lenguaje y el mío tendrán un denominador común: la demostración de mi sabiduría y el razonamiento que surgirá de tu propia evolución.
Ayudémonos materia mía, demostrémonos a nosotros mismos que podemos ser testimonio, obra y ejemplo del amor con que nos concibió nuestro Padre Común.
Saturémonos a nosotros mismos del amor que debemos prodigarnos, utilicemos inteligentemente a nuestra alma para que sea el mejor nexo, el más apto instrumento que nos permita una fluida y permanente comunicación.
Yo te amo porque sin vos no podría cumplir con el mandato superior de progresar y crear las formas que existen y existir puedan en el Universo.
Tú sufres cuando yo no encuentro las vías más adecuadas de trasmitirte mi amor.
Yo sufro cuando detecto que no me escuchas, que estás muy ocupada en tu lucha de instintos y no dejas que te ayude a ordenarlos y saciarlos dentro de la ley del trabajo, el estudio y el amor.
Pero todo es necesario, el flujo y el reflujo, lo positivo y lo negativo, la acción y la reacción. Todo nos ha sido útil para llegar hasta este HOY en el que podemos dialogar con un mismo lenguaje y un objetivo común.
Nuestra mente será el reflejo de mis mensajes y la receptora de los tuyos. Yo analizaré lo que cada átomo de tu ser me dice, tu tratarás de entender la parte del plan que debemos desarrollar en conjunto.
Nuestra tarea será eterna y continuada, como la vida misma, de modo tal que hace siglos (por hablar de alguna medida de tiempo) que venimos juntos y seguiremos hermanados hacia el progreso infinito.
Ya es hora de que concretemos una comunicación proficua que se efectivice en un obrar permanente que nos lleve al “conócete a ti mismo” y al “ama a tu hermano”.
A la “vuelta” de esos logros encontraremos nuestra vida en trinidad.
Marcelo (libre pensador)
